.

Oh Life! accept me, make me worthy, teach me.

Tuesday, April 19, 2016

Sólo había atardeceres

Una vez sólo había atardeceres.  Aunque también había caballos.  Y una zanja que se estaba abriendo en la cabeza con margaritas en una zona pre audiovisual.  Hubo tiempo para pelear a la luz del sol frío con el doble de años que el sol caliente y esperar el pelo sobreviviente al ciclo de sonidos que arrancan temprano cuando todavía se puede traspasar y verlo más o menos todo con detalles que después terminan apareciendo en personas que aparecen y me gustan y hasta me enamoro.  Aquello era trabajo.  Para saber antes que los colores existieron a favor de los pecados en un mundo donde se debatían las malicias de Dios cotidianamente.  Así éramos, físicos y cerebrales, viviendo en el ojo de un mar de ángeles.  A zambullirse de dolor en la ternura de pasarte mi último nunca.  De volver a pasar por el atardecer un desarrollo de colas largas haciendo un círculo que de noche se ve clarito.

No comments:

Post a Comment