Creo en las cascadas
todopoderosas que barren conmigo y me dominan como locas corrientes de amor de
agua sólida y lujuriosa vestida transparente vistiéndome de vida adolescente
como una fruta que se ahoga en la boca de mi ausente y crece la corriente la
noche con la estrella dando brillo a la roca de la muerte al miedo descendiendo
por la magia del río.